Fuente: Autopista Nº 2476
Estaba anunciado. A partir de 2008 Volkswagen pasará sus Diesel a la tecnología common-rail y ya están disponibles dos prototipos con ella. Uno de ellos tan avanzado, que incluso funciona con "combustión fría".
En este prototipo, con common-rail se sigue montando un motor Diesel, en el que se aprecia una sustancial reducción del ruido, derivado del nuevo sistema de inyección. Y es nuevo para los cuatros cilindros de la marca, ya que en 6 cilindros ya se venia montando. El motor prototipo esta montado en la carrocería del popular modelo Touran, y en el que su motor, arranca de modo suave y presenta un ralentí estable, incluso su empuje es más “untuoso”, pero menos impetuoso que en el 2 litros TDI actual al que se le equipara.
Funciona como éste, con una inyección principal y una pre-inyección –esta desaparece en el modo de funcionamiento especial que veremos-, con el equipo de inyectores piezoeléctricos presurizando a 1.600 bares. Dentro de la cámara de combustión tampoco encuentras una presión mayor, con puntas por encima de los 160 bares, similar a las que encontramos en los motores modernos, así su duración y fiabilidad no se verá afectada por estos factores. Y, ¿dónde están las mejoras de abandonar su técnica bomba-inyector?
Causas primero económicas, porque VW ha debido de correr con todos los costes de desarrollo de esos equipos, que sólo ellos han usado. Los avances del common-rail, en cambio, se reparten entre todo el resto de los fabricantes de coches Diesel.
La producción masiva ha reducido de forma significativa el coste de producción, que tan sólo les merece la pena a VW su uso, en los peculiares motores tricilíndricos del grupo, con 3 unidades inyector-bomba, motores que si necesitan de esta especial tecnología VW.
Con normas anticontaminacion más estrictas, el futuro del bomba-inyector, estaba comprometido, ya que, aunque, realizaban una ultima postinyección, afirman que la calidad de esta última no era de la suficiente calidad. En cambio, los motores common-rail gozan de una flexibilidad enorme para inyectar cualquier cantidad de combustible, en cualquier momento, esté donde esté el pistón.
¿Y eso es todo? NO. El nuevo motor ha sido diseñado con sus cámaras de combustión y la gestión del motor de manera que puede efectuar un cambio radical en el proceso de combustión.
La combustión es tan perfecta que no se produce hollín, que es el que al inflamarse por la alta temperatura, brilla y proporciona esa luz amarillo-rojiza característica de una llama.
En VW lo llaman CCS, o -Sistema de Combustión Combinada –por el momento solo funciona en un margen estrecho de revoluciones y apertura moderada del acelerador. Estrecho para usar de forma decidida el coche en el tráfico urbano –entre 1.000 y 2.000 rpm, no más de 13 mkg-, pero suficiente amplio para que VW haya apostado por montar este especial motor en un prototipo rodante y presumir ante la competencia.
Indican que en unos años todos llevaran el sistema, pero ahora, son los pioneros en esta tecnología.
El principio de la combustión fría es que, mientras que la presión en el cilindro es similar a un Diesel convencional, éste lo hace sin picos de temperatura, porque la combustión no se inicia en un solo punto, sino en toda la cámara a la vez. Una combustión temprana y dilatada en el tiempo.
Sin elevadas temperaturas en el borde del frente de la llama, no se producen los contaminantes Nox. Sin hollines,
El Diesel pierde su humo característico. Con oxígeno excedente como buen Diesel, monóxido de carbono e hidrocarburos sin quemar seguirán siendo menores que en un motor de gasolina.
Si no se emiten contaminantes, se puede imaginar el abaratamiento de costes, porque no harían falta filtros Denox, ni de partículas ni de oxidación.
De momento, sólo funciona en modo CCS en algunos momentos, suficientes para rodar a unos 120 km/h, pasando a un “modo TDI” normal el resto del tiempo. Por ello aún necesitaría esos filtros. Por ello y porque precisa de un combustible especial, sintético, adecuado a la nueva combustión.
El CCS está en desarrollo, pero ya se han podido probar instalado en un Jetta, llamándolo Clean TDI, con el que intentaran conquistar el mercado diesel yanki.
Este coche lleva el motor 2.0 TDI pasado a common-rail y añade a todos los filtros habituales –partículas y oxidación- unas fortísimas tasas de recirculación de gases de escape más un acumulador de óxidos de nitrógeno, que se regenera automáticamente cada cierto tiempo y los elimina.
Suficientemente como para que la emisión de contaminantes sea tan baja como las que se exige para los gasolina en California, los más bajos del mundo. Y, en el último tramo de escape, se añade un filtro de ácido sufhídrico para eliminar el olor derivado de la presencia de azufre en el combustible, imprescindible para recuperar la imagen que perdió el motor Diesel allí. Quítale los sistemas de ultra-limpieza y ya sabes como es el TDI del futuro.






