Red Bull presenta su RB5 (actualizada)
Ayer día 9, Red Bull presentaba en el circuito de Jerez su nueva arma para enfrentarse a la temporada 2009 de la Fórmula 1: el RB5. Al final, el coche diseñado por el genial Adrian Newey ha sido el último de los importantes en ver la luz, lo cual les ha permitido por una parte aprender del diseño de sus rivales, y de otra parte, contar con más tiempo para preparar el coche de cara a esta temporada.
Pero más tiempo en la mesa de diseño (o mejor dicho, en el ordenador) quita tiempo a las pruebas de pre-temporada, que son las encargadas de dar fiabilidad al conjunto, aunque el caso de Red Bull es especial, ya que contando con mecánicas Renault, parte de sus problemas los tienen resueltos. Vamos a analizar, como viene siendo habitual, la técnica del RB5.
Vamos a empezar por el frontal del RB5, analizando bigotera y alerón. Este último cuenta con un diseño bastante más complejo que el de sus rivales. Como puedes apreciar en la foto, la parte inferior, que consta de dos flaps de incidencia variable (marca 1 en la imagen inferior). Estos flaps son solidarios al elemento principal en las cercanías de la placa lateral del alerón, pero luego cuentan con una brecha que los separa del citado elemento a medida que nos acercamos hacia el centro del coche. Esto hace que la parte de incidencia variable actúe como un cuerpo deformable.
Gracias a este formato, la parte inferior se considera un único elemento, y Red Bull se destapa incorporando un segundo elemento en voladizo (marca 2) que tiene cierta retirada a los alerones vistos en las últimas temporadas. Una solución innovadora, inteligente, y que si consigue funcionar bien (dudas tenemos sobre el comportamiento elástico a medida que cambie la incidencia del flap) puede marcar diferencias en el agarre delantero.
Este complejo alerón delantero cuelga de un morro de formas finas bastante elevado, a través de dos tirantes completamente verticales y bastante finos. Si pasamos hacia un poco más atrás podemos ver un esquema de suspensión sin quilla
Zero Keel donde los brazos inferiores prácticamente están flotando en el aire, buscando la mínima sección transversal en el coche.
La nariz tiene dos resaltes en su parte superior, justo en la zona donde se coloca la suspensión. Hay una pieza que cuelga de esta zona, por debajo de los tirantes inferiores, de la cual desconocemos su significado o utilidad, seguiremos investigando para descubrirlo cuanto antes y poder ofrecer más luz sobre el tema.
Las llantas delanteras van carenadas, y a medida que nos acercamos al cockpit aparecen dos placas verticales para abrir el flujo a los lados del coche. Los espejos se colocan como en el RB4, con lo que eso supone de beneficio a la aerodinámica y perjuicio a la visibilidad trasera.
Delante del borde de ataque de los pontones nos encontramos dos elementos verticales que canalizan el flujo a los lados de estos. Los pontones son muy muy ceñidos, y Newey ha seguido la máxima de contar con la mínima sección transversal de manera constante, con lo que vemos un coche muy esbelto, y en mi opinión, bello.
La parte trasera se ciñe muchísimo a la transmisión. No vemos prácticamente aleta de tiburón, y los brazos de suspensión quedan muy expuestos. No se si debido a esto, a una impresión óptica, o a la realidad, el brazo superior de la suspensión trasera parece venir desde muy adelante. No es la primera vez que la parte delantera del brazo va anclada al motor (Ferrari ya usa esta solución desde hace tiempo) pero no deja de ser curioso.
Las llantas traseras carecen de tapacubos aerodinámico, y la abertura superior de la carrocería se limita a dar salida al escape.
Como siempre, Red Bull no ha difundido fotos de la trasera de su coche, protegiendo el diseño de su difusor, un elemento que parece de vital importancia esta temporada.
Ayer se estrenaba el coche y se tenía que parar en boxes por problemas técnicos con la caja de cambios, así que por el momento no podemos hacer un juicio real de sus prestaciones. A simple vista parece un coche mucho más avanzado que el de algunos de sus rivales, y si con motor Renault se pone a la altura de ganar carreras, puede que la escudería francesa tenga que pensar en qué gastan el tiempo sus diseñadores.
En todo caso, cada día falta menos para que comience la temporada, y el crono será el juez de toda esta batalla. Allí estaremos para contártelo.
Via: Autoblog en Español