Porsche tiene su Dakar particular con Volkswagen
Porsche ha elevado su participación en el Grupo Volkswagen (VW) desde el 42,6% hasta el 50,76%. La firma de coches deportivos aumenta su peso en el accionariado un 8,16%, lo que supondría un coste de 6,1 millones de euros, considerando 254,74 el precio de las acciones del consorcio VW, según fuentes cercanas a la operación.
Esta compra continúa con la línea estratégica de Porsche de elevar su participación en VW al 75% a lo largo de 2009. Visto así parece una operación sin más, pero si analizamos en profundidad el entramado de VW, dicho aumento le provoca a la firma de deportivos tres quebraderos de cabeza fundamentales.
Scania
El primero es Scania. VW se hizo a lo largo de 2008 con una participación mayoritaria en los derechos de voto del consejo de Scania, el fabricante de camiones sueco. Pues bien, Porsche al tener la mayoría de las acciones de VW, y por ende, pasar a ser el socio de referencia de Scania, la ley sueca obliga a Porsche a lanzar una opa sobre el cien por cien del fabricante de camiones, algo que no entra en los planes de la firma alemana.
De hecho en un comunicado ha declarado que "Scania no entra dentro de nuestros planes estratégicos y solo estamos obligados a ofrecer un precio mínimo como dice la ley ( ésta establece que el precio de la opa se fijará en la media ponderada de cotización de los 20 días previos a la confirmación oficial de la toma de participación mayoritaría de VW por parte de VW)".
Con toda probabilidad, Porsche lanzará una oferta al precio mínimo exigible. De las últimas 20 sesiones, la cotización más alta fue la del pasado 2 de enero en 82,25 euros. Hoy las acciones han cerrado a 77 euros, con lo que en dos días descuentan un 6%. Es decir, parece que el mercado está tomando en consideración la oferta mínima de Porsche, ya que en los últimos 20 previos a la compra efectiva, el valor de Scania se movió entre el los 62/74 euros, con la excepción del top del día 2 de enero. En definitiva, Porsche lanzará una oferta a la baja para que sea rechazada, aunque el mercado ya está descontando esta opción, como demuestra la caída del 6% en dos sesiones.
Ley Volkswagen
El segundo es la Ley Volkswagen. Polémico reglamento que data de 1959 cuyo principal objetivo era evitar una opa hostil contra VW. La ley establece que el capital cuenta con un 20% de los derechos de voto como máximo, mientras que las minorías también poseen un 20% de los derechos de voto. Si se tiene en cuenta que el Estado federal alemán de Baja Sajonía cuenta con un 20% del capital de Volkswagen, aunque Porsche llegará al 75% del accionariado, chocaría de frente con el posible voto contrario del land alemán en las decisiones de la compañía.
La Unión Europea ya ha fallado en contra de esta ley porque va en contra de las leyes del mercado de capitales, ya que favorece en este caso a un organismo público frente a las libres operaciones accionariales entre empresas. La ley continúa vigente. Esto favorece las aspiraciones de Porsche para ganar la batalla legal y hacerse con el control del mayor fabricante de automóviles de Europa.
Especulación bursátil
El tercero es la volatilidad de la acción de VW. Reciente en la memoria está el episodio ocurrido el 28 de octubre. Ese día Porsche confirmó su intención de llegar al 75% de la participación de VW.
Este anuncio provocó que la acción de VW subiera más de un 94% y llegara a cotizar en un momento de la sesión a 1.005 euros, lo que convirtió virtualmente al consorcio automovilístico alemán en la mayor empresa europea por capitalización bursátil. Porsche se vio abocada a emitir un comunicado en el que expresaba su deseo de llegar "al 75% del accionariado de VW siempre y cuando las circunstancias del mercado lo permitieran", en clara alusión al desorbitado precio de las acciones de VW.
Porsche continúa siendo cauto. Sigue afirmando que llegará al 75% del accionariado de VW pero sin prisa y pagando el precio justo. No es de extrañar que no tenga prisa. La evolución de precio de la acción de VW en los últimos tres días confirma las premisas de la marca de coches deportivos, radicada en Stuttgar. VW cerró ayer en Fráncfort a 295,55 euros. El anuncio de Porsche se hizo el lunes, cuando la acción de VW estaba en 262,35 euros. En dos días la acción de VW se ha revalorizado más de un 33%.
A pesar de estos tres escollos, Porsche sigue adelante con su idea. La mentalidad alemana es fuerte. Sin prisa, pero sin pausa, la firma de coches deportivos logrará su objetivo porque su consejo ejecutivo, presidido por Wendelin Wiedeking, así se lo ha propuesto.

Expansión.com
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