
¿Listo para la siguiente ronda de rumores? Según una noticia publicada en el Wall Street Journal, General Motors se encuentra negociando con Penske Automotive la venta de Saturn. Hasta aquí todo bien, salvo por el detalle de que Penske no fabrica turismos. ¿Quién proporcionaría pues los coches? Pues ni más ni menos que Renault.
Las fuentes del periódico indican que un pacto con GM permitiría a Renault (y a su filial Samsung Motors) vender sus automóviles a través de la actual red de concesionarios de Saturn, que pasaría a manos de Penske. Lo más sorprendente del asunto es que Penske ni siquiera tendría que pagar un dólar por la marca: bastaría con que se comprometiera a cumplir las obligaciones contraídas por Saturn y a financiar la producción de sus próximos vehículos (algo que incluso podría realizar en EEUU si utilizara plantas de GM con exceso de capacidad). Por lo visto General Motors todavía sigue valorando seriamente la disolución de Saturn, así que poco perdería si en vez de cerrar sus puertas decidiera traspasarla con todas sus responsabilidades a otra empresa.
Está por ver naturalmente qué sucedería con Nissan, y es que ahora mismo la parte japonesa de la alianza presidida por Carlos Ghosn tiene muy bien estructurada su oferta en Estados Unidos; desde lo más bajo (Nissan Versa) a lo más alto (Infiniti QX). Nutrir a uno de sus competidores con producto interno, parece por tanto una idea difícil de asimilar.
Por lo que respecta a Saab, Geely aparenta ser uno de los "tres a cuatro" pretendientes que todavía siguen en lid. Por lo visto, el fabricante chino (que también ha mostrado su interés en Volvo) mandó varios de sus ejecutivos a Trollhattan hace varias semanas; una maniobra que el Wall Street Journal interpreta como una señal de advertencia a Ford, como diciéndole que ya va siendo hora de que tome en consideración la oferta presentada por Volvo. Según lo dicho por la propia Saab, el pacto definitivo no se conocerá hasta junio, así que aún nos quedan varios meses de rumores como este.
Fuente: Autoblog