
Aunque en muchos automóviles actuales cambiar el juego de lámparas no es ni mucho menos tarea fácil para la mayoría de la gente, la DGT aún continúa multando si el conductor no lleva repuesto de éste componente, con una multa cuya cantidad puede llegar hasta casi los 100 euros.
Al contrario de lo que se suele pensar, los agentes no multan por llevar una luz fundida, sino que recomiendan al conductor que la cambie. Pero la normativa ha quedado obsoleta, puesto que la mayoría de los conductores no tienen la suficiente formación para cambiar las lámparas: en algunos automóviles es necesario desmontar ciertas partes (paragolpes o incluso todo el frontal de vehículo) y en otros se accede por espacios que hasta a los propios mecánicos les cuesta bastante, como los pasos de rueda o los flancos del motor.
Por ello, actualmente la DGT está estudiando retirar la obligación de llevar un segundo juego de lámparas. Lo que es sorprendente es que todavía no lo hayan hecho, y, mientras, se continúa multando, cuando la multa debería ser más bien a quien lleve deficiente alumbrado o luces fundidas o rotas.
Fuente: MotorSpain